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El desconocido gas radón

En un artículo anterior del blog, Salud del hogar: Geobiología,  informábamos de la necesidad de protegerse de ciertas radiaciones terrestres y abordamos los conceptos de geobiología y radiestesia. Sin embargo, para no extendernos, no tratamos la radioactividad ni el nocivo gas radón. Bien son conocidos por todos los riesgos derivadas de la energía nuclear y de las pruebas médicas, pero desconocemos las radiaciones similares que se producen de forma natural en el subsuelo rico en minerales radiactivos como el uranio y el torio. El gas radón es otra manifestación de radiación terrestre, poco conocida, pero científicamente comprobados sus efectos sobre la salud. La Organización mundial de la salud confirma que es la segunda causa de cáncer de pulmón y la primera causa en no fumadores.

Es sorprendente que una afectación tan estudiada y con riesgos tan altos no esté amparada por normativas e integrada en los protocolos de edificación en nuestro país, mientras otros paises europeos ya llevan 26 años aplicando medidas de protección. En muchos estados de EEUU, es obligatorio disponer de un certificado antes de vender una casa. Esperemos que en el 2018 plazo límite para trasponer la Directiva 2013/59/EURATROM, el gobierno español incorpore un plan de protección a la población. ¡Ya sería hora!

El gas radón es el gas resultante de la descomposición de minerales radiactivos, como el uranio, que se encuentran de forma natural en el subsuelo. El uranio se desintegra y forma el radio que permanece en el subsuelo pero este también se desintegra en forma de gas y asciende a la superfície. Las partículas descompuestas, hijas del radio, se pegan a las partículas de polvo que hay en el aire y terminan acumulándose en el aparato respiratorio y pulmones cuando inhalamos, aumentando el riesgo de sufrir cáncer de pulmón incluso en mayor medida que el humo de tabaco ambiental.

El gas radón es un gas radioactivo, inodooro, incoloro e insípido. Como ni lo olemos, ni lo vemos, lo respiramos sin darnos cuenta, siempre que el subsuelo sea rico en minerales radioactivos, y también es determinante la tipología constructiva de la vivienda. Su densidad facilita su acumulación en las partes bajas de una vivienda (garajes y sótanos) pero puede filtrarse a niveles superiores por grietas o poros en el suelo. A través de las tuberías y conductos también se propaga porque es soluble en agua. Como es denso, se acumula en las partes bajas pero puede filtrarse en las canalizaciones de agua e inhalarse en la ducha de una planta superior.

Seguramente si has llegado aquí te preguntaras ¿Habrá gas radón en mi vivienda?. El título del artículo redactado para el portal Soy Como Como: “Dime dónde vives y te diré lo que padeces” también sería válido para este escrito puesto que existen mapas geológicos que definen los lugares de mayor exposición a esta radiación ionizante y ¡España no está exenta!. Zonas ricas en granito como Galicia deberían incluir protocolos de actuación a la hora de diseñar edificios. Los subsuelos graníticos son ricos en uranio, el elemento madre del gas radón. Las zonas de mayor riesgo en España son Galicia –con las provincias de Ourense y Pontevedra a la cabeza-, un área importante de Castilla y León, Extremadura, Comunidad de Madrid y ciertas zonas de Castilla La-Mancha, según el Consejo de Seguridad Nuclear.

Una primera aproximación sería consultar el Mapa de las zonas de alto riesgo en España publicado en la web de vivesinradón.org. También existen aparatos para medir y confirmar los valores de exposición en una  vivienda. Desde René ofrecemos los Servicios en Medición de Gas Radón de acuerdo al protocolo Standard der Baubiologischen Messtechnik SBM 2015 del Institut für Baubiologie + Nachhaltigkeit (IBN)- Instituto Español de Baubiologie (IEB). (Los valores indicativos en baubiologie son valores de precaución)

En un centro universitario dedicado a la investigación han registrado mediciones en viviendas gallegas en las que se detectaron hasta 3.000 y 4.000 becquerelios cuando la Organización Mundial de la Salud fija en 100 la frontera de peligro. En EEUU el limite son 148 becquerelios7m3) y Europa ha fijado un limite, que muchos expertos cuestionan, de 300 becquerelios/m3

Si una ventaja tienen la exposición a estas radiaciones es que existen soluciones en todos los casos: Si ya tenemos una casa o estamos pensando en construirla. En ambos casos sería recomendable, préviamente, una medición para tener conocimiento exacto de los valores de gas radón en el subsuelo.

1-En una casa ya construïda, deberemos ventilar a diario y en una casa de fin de semana abrir las ventanes al llegar y dejar abiertas un buen rato. Generalmente el riesgo por inhalación de gas radón aumenta en la época de invierno cuando, por miedo a perder el calor acumulado, no ventilamos. En una casa con riesgo además se deberan tomar otras medidas como evitar cualquier punto possible de filtración del gas, aislando y reparando agujeros y grietas en el suelo o en las tuberías y todo lo que conecta la vivienda con el subsuelo. También se pueden colocar membranas o barreras en los sistemas constructivos. Hay sistemas para ventilar el espacio entre el suelo y la vivienda o para despresurizar del suelo que invierten la diferencia de presión entre el exterior y el espacio habitado.

2-En una casa no construïda: La manera más efectiva para combatir el gas radón es tomar las medidas constructives necesarias a la hora de diseñar una casa. Son medidas muy sencillas y a bajo coste, como ventilar la casa en su contacto con el subsuelo mediante la construcción de un forjado sanitario o independizando la casa del terreno.

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